Tu olor. Eso es lo peor que llevo desde que ya no estás. No sabes lo que duele pensar que ya nunca lo encontraré en mi almohada, ni en mi ropa, ni en mi pelo...
Ni en mi cuerpo.
jueves, 29 de marzo de 2012
miércoles, 14 de marzo de 2012
De quererte como nadie
Si de algo tenía miedo cuando todo empezó era de que te enamoraras de mí y que yo no sintiera lo mismo. Simplemente, me negaba a hacerle daño a mi mejor amigo de esa forma.
Y por eso debería estar contenta, no pasó. No te enamoraste de mí. No.
Pero yo sí, y no sabes cuanta rabia me da.
Si leyeras esto estoy segura de que me dirías “pero, ¿cómo sabes que estás enamorada?”. Pues es más fácil de lo que crees.
Me doy cuenta porque cada vez que me pasa algo bueno estoy deseando contártelo. Porque me encanta el aroma que dejas en la almohada después de pasar la noche. Porque cuando estoy mal, daría lo que fuera por un abrazo tuyo. Porque cuando pienso en ti se me escapa una sonrisilla tonta. Porque añoro nuestras charlas nocturnas interminables, porque antes lo eran.
El simple hecho de imaginar que todo esto pueda acabar hace que se me caiga el mundo encima, pero no puedo seguir así toda mi vida. Lo siento pero no puedo. Necesito a alguien que sienta lo mismo que yo, y aunque antes lo creía, ahora puedo decir que dudo que lo sientas, y digo dudo porque me duele decir que no lo sientes, no porque mi pensamiento sea verdaderamente dubitativo. ¿Y sabes por qué lo sé? Porque una persona que te pregunta cómo se sabe si se está enamorado, lo puede hacer por dos razones: porque nunca lo ha estado, o porque le asusta reconocerlo.
Antes creía, o quería creer, que tu caso era el segundo. Ahora no creo lo mismo.
Y por eso debería estar contenta, no pasó. No te enamoraste de mí. No.
Pero yo sí, y no sabes cuanta rabia me da.
Si leyeras esto estoy segura de que me dirías “pero, ¿cómo sabes que estás enamorada?”. Pues es más fácil de lo que crees.
Me doy cuenta porque cada vez que me pasa algo bueno estoy deseando contártelo. Porque me encanta el aroma que dejas en la almohada después de pasar la noche. Porque cuando estoy mal, daría lo que fuera por un abrazo tuyo. Porque cuando pienso en ti se me escapa una sonrisilla tonta. Porque añoro nuestras charlas nocturnas interminables, porque antes lo eran.
El simple hecho de imaginar que todo esto pueda acabar hace que se me caiga el mundo encima, pero no puedo seguir así toda mi vida. Lo siento pero no puedo. Necesito a alguien que sienta lo mismo que yo, y aunque antes lo creía, ahora puedo decir que dudo que lo sientas, y digo dudo porque me duele decir que no lo sientes, no porque mi pensamiento sea verdaderamente dubitativo. ¿Y sabes por qué lo sé? Porque una persona que te pregunta cómo se sabe si se está enamorado, lo puede hacer por dos razones: porque nunca lo ha estado, o porque le asusta reconocerlo.
Antes creía, o quería creer, que tu caso era el segundo. Ahora no creo lo mismo.
viernes, 9 de marzo de 2012
De hacer daño.
Y el momento llega. El momento en el que te das cuenta de que no es que el tenga miedo a una relación, ni que no quiera estropearlo, ni que sienta que eres más que él. Simplemente no quiere una relación contigo, no va a estropear nada porque no tenéis nada y lo único que siente respecto a ti es que no estás nada mal físicamente.
Ese debería ser el momento en el que el mundo se te cae encima. Y lo es. Pero también debería ser el momento en el que te des cuenta, de que si él fue capaz de decirte que te quiere, de besarte mirándote a los ojos, de aparentar que estaba colado por ti, y luego hacer como si nada, como si solo fueseis dos amigos que tontean, después de más de 10 meses… Entonces, es cuando deberías pensar, que si fue capaz de eso, será capaz de cualquier cosa, menos de quererte realmente, como tú te mereces.
Ese debería ser el momento en el que el mundo se te cae encima. Y lo es. Pero también debería ser el momento en el que te des cuenta, de que si él fue capaz de decirte que te quiere, de besarte mirándote a los ojos, de aparentar que estaba colado por ti, y luego hacer como si nada, como si solo fueseis dos amigos que tontean, después de más de 10 meses… Entonces, es cuando deberías pensar, que si fue capaz de eso, será capaz de cualquier cosa, menos de quererte realmente, como tú te mereces.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)