lunes, 22 de octubre de 2012

De cambios


Pero sin embargo te retraes, pues te asusta ese cambio que tanto necesitas, y que en el fondo ya llevas un tiempo deseando. Cosas que antes echabas de menos, y luego echaste de más, vuelven a ser importantes otra vez.  

Es algo así como la ilusión, y el camino que te lleva a esta ella. ¿Y si te equivocaste de dirección? Siempre hay vuelta atrás. Al fin y al cabo, es tu vida, tú tomaste las decisiones, tú asumes las consecuencias, pero ¿acaso no eres tú también la persona que puede cambiar tu situación? ¿No se trata de tu situación?

Después de todo, hay algo que será cierto en cualquier caso: lo especial enamora, lo rutinario aburre. Y lo difícil atrae, pero también puede cansar…


miércoles, 19 de septiembre de 2012

De distancia

"-¿Sabes? Tengo miedo...
-¿A qué tienes miedo?
- A que irme un año fuera signifique perderte para siempre, y no volver a sentirte jamás.
- Yo siempre estaré a tu lado.
-No lo estarás de forma presencial...
-Pero siempre estaré a tu lado".

lunes, 17 de septiembre de 2012

De la importancia

Es curioso cómo podemos llegar a creer que algo es imprescindible. Nadie lo es. Y entonces, ¿por qué esa apariencia?

Quizás... ¿la complicidad? ¿El compartirlo todo con una persona? ¿El confiarle tus más íntimos secretos?

 Tal vez... ¿el deseo? ¿La atracción hacia una persona? ¿El desear que esa atracción sea mutua?

 Puede que sea el amor, o lo que creemos que lo representa. La entrega plena a una persona parece desembocar en necesidad, pero no es así. No confundas. Si crees que necesitas a alguien, o a una realidad con esa persona, mira atrás: vivías sin ella. No digo mejor, pero lo hacías. Por eso, cuando sientas que todo va mal porque se terminó, sueña, no dejes de soñar. Otra persona pronto va a aparecer, y tienes que decidir que sueños quieres hacer realidad con ella.


 Porque, quizás pensaste que lo que tenías era imprescindible; tal vez te diste cuenta tarde de que no era una necesidad; pero puede que lo realmente importante, esté a punto de llegar.

martes, 29 de mayo de 2012

De lo feliz que me haces

Y respirar. Simplemente eso. Rodeada de gente insignificante, pero en frente de la persona que lo significa todo. Decirle sin pronunciar palabra que quieres comértelo esta noche a besos. Y hacerlo. La vida está llena de momentos que te dejan sin aliento, y la noche posee la mayoría de ellos. Algunos en forma de realidad, otros en forma de sueños, otros en sueños hechos realidad. Gracias por ser mi sueño y mi realidad.

sábado, 28 de abril de 2012

De enamorarse

Una sonrisa. Ese simple gesto que refleja que alguien está feliz. Pues no sé con cuántas lo habrás hecho, pero has conseguido que tu sonrisa pase de ser el reflejo de tu felicidad, a convertirse en la mía. Y puedes pensar que exagero, pero desde lo que mi pequeña experiencia me había mostrado, pensé que las personas como tú se habían extinguido. Por eso, gracias por aparecer, porque créeme: eres lo que estaba buscando, y temía no encontrar.

jueves, 29 de marzo de 2012

De recuerdos

Tu olor. Eso es lo peor que llevo desde que ya no estás. No sabes lo que duele pensar que ya nunca lo encontraré en mi almohada, ni en mi ropa, ni en mi pelo...
Ni en mi cuerpo.

miércoles, 14 de marzo de 2012

De quererte como nadie

Si de algo tenía miedo cuando todo empezó era de que te enamoraras de mí y que yo no sintiera lo mismo. Simplemente, me negaba a hacerle daño a mi mejor amigo de esa forma.

Y por eso debería estar contenta, no pasó. No te enamoraste de mí. No.
Pero yo sí, y no sabes cuanta rabia me da.

Si leyeras esto estoy segura de que me dirías “pero, ¿cómo sabes que estás enamorada?”. Pues es más fácil de lo que crees.

Me doy cuenta porque cada vez que me pasa algo bueno estoy deseando contártelo. Porque me encanta el aroma que dejas en la almohada después de pasar la noche. Porque cuando estoy mal, daría lo que fuera por un abrazo tuyo. Porque cuando pienso en ti se me escapa una sonrisilla tonta. Porque añoro nuestras charlas nocturnas interminables, porque antes lo eran.
El simple hecho de imaginar que todo esto pueda acabar hace que se me caiga el mundo encima, pero no puedo seguir así toda mi vida. Lo siento pero no puedo. Necesito a alguien que sienta lo mismo que yo, y aunque antes lo creía, ahora puedo decir que dudo que lo sientas, y digo dudo porque me duele decir que no lo sientes, no porque mi pensamiento sea verdaderamente dubitativo. ¿Y sabes por qué lo sé? Porque una persona que te pregunta cómo se sabe si se está enamorado, lo puede hacer por dos razones: porque nunca lo ha estado, o porque le asusta reconocerlo.
Antes creía, o quería creer, que tu caso era el segundo. Ahora no creo lo mismo.

viernes, 9 de marzo de 2012

De hacer daño.

Y el momento llega. El momento en el que te das cuenta de que no es que el tenga miedo a una relación, ni que no quiera estropearlo, ni que sienta que eres más que él. Simplemente no quiere una relación contigo, no va a estropear nada porque no tenéis nada y lo único que siente respecto a ti es que no estás nada mal físicamente.

Ese debería ser el momento en el que el mundo se te cae encima. Y lo es. Pero también debería ser el momento en el que te des cuenta, de que si él fue capaz de decirte que te quiere, de besarte mirándote a los ojos, de aparentar que estaba colado por ti, y luego hacer como si nada, como si solo fueseis dos amigos que tontean, después de más de 10 meses… Entonces, es cuando deberías pensar, que si fue capaz de eso, será capaz de cualquier cosa, menos de quererte realmente, como tú te mereces.

domingo, 26 de febrero de 2012

De ilusiones

-Metí la pata, tenía miedo, mira lo que paso con mis padres, claro que tenía miedo. Así que la fastidié. Con todo lo que me pasa durante el día y yo solo pienso en las ganas que tengo de contártelo. Eh, mírame, te echo de menos…
-Yo también te echo de menos, pero tienes razón, tengo muchos traumas…
-Yo también ¿Y quién no? Eso nos hace fantásticos… Por favor, ¿quieres volver a ser mi mejor amiga?
-No lo sé…
-Mira, puedo vivir sin volver a acostarme contigo, pero sería muy duro… Quiero que vuelva mi mejor amiga, porque estoy enamorado de ella.
-Con una condición.
-Lo que sea.
-Bésame.
-¿Aquí? ¿En público?
-Yo no te he pedido que…

Y la intervención de ella fue silenciada con un beso.

jueves, 9 de febrero de 2012

De miedo.

Del amor entre cobardes. Sí, de eso va lo nuestro. De querer que el otro nos dé lo que nosotros por miedo al rechazo no entregamos. Pero, ¿por qué nos asusta tanto ese acto? ¿Dónde quedó el amar por amar, el querer a una persona sin pedir nada a cambio? Con lo precioso que sería decirnos que nos queremos muy bajito al oído… o gritarlo a los cuatro vientos en medio de un montón de gente. Montarnos encima de un escenario para abrazarnos y presumir de lo que tenemos delante de todo el mundo… o brindarnos las caricias más tiernas donde nadie nos vea. Bañarnos juntos en el mar y salpicarnos a modo de juego… o saciar nuestra sed el uno con el otro. Subir a la montaña de la mano para así respirar el aire más puro… o prestarnos nuestro aire en forma de besos. Visitarte de forma sorpresa para decirle a todo el mundo lo maravilloso que eres… o decírtelo a ti y marcharme simplemente para que siempre lo recuerdes. Quererte día y noche… o quererte siempre.

De eso va lo nuestro, de soñadores que inventan historias que harían realidad con deseo, pero que no las realizan por miedo.
De eso va lo mío. De engañarme, de engañarte. De quererte como nadie, de ser la que menos te lo demuestra. De besarte, de quedarme con más ganas si paras. De acariciarte, de no querer dejar de hacerlo, pero aun así parar.

Sí, de eso va, pero también va de que me he cansado, y de que voy a comerte a besos porque es lo que realmente me apetece hacer, de quitar por una vez el miedo y confesarte que sí estoy enamorada de ti y que odio quererte tanto, pero que el odiarlo no hace que te quiera menos, si no que lo haga con más fuerza. Va de que esta noche eres mío, y que convertiré mi habitación en castillo porque ha entrado el rey de mi corazón. Va de que puede que no duré para siempre, pero dejaremos una huella imborrable el uno en el otro.

Va de dos personas, que aunque tengan miedo a quererse, se quieren más de lo que demuestran, y mucho más de lo que piensan.